Jabones antibacteriales

Una de las mejores formas de contraer enfermedades, además de desarrollo de infecciones, es lavarse bien las manos. El hábito del uso del jabón es importante para todos.

Comúnmente conocemos dos tipos de jabones: los antibacteriales y los cosméticos. Los jabones antibacteriales poseen un mayor efecto desinfectante que los jabones cosméticos; debido a sus componentes químicos, que permiten un efecto mucho más fuerte sobre las bacterias pero más suave con la piel.

Estos jabones no son recomendados para personas con piel delicada, porque podría presentar fuertes irritaciones en su piel. Los jabones antibacteriales tampoco se recomienda su uso para niños menores de cinco años, por que en esa edad los niños tienen una piel muy sensible y podría dañar su piel.

En cambio cuando los niños están más grandes, debido a sus diferentes actividades, están expuestos a una serie de bacterias y gérmenes, por lo que es recomendado el uso de este tipo de jabones, para protegerlos de estas bacterias y de cualquier tipo de enfermedad que puedan adquirir.

Los médicos, dentistas y esteticistas, debido a su gran exposición a todo tipo de bacterias es importante que usen este tipo de jabones, ya que no solo por su salud; sino también porque podrían pasar estos gérmenes de un paciente a otro, si no se lavan bien las manos.

Es importante tomar en cuenta el efecto que puede causar el sol, ante el mal uso de un jabón antibacterial, puesto que si no se enjuaga con abundante agua, al quedar residuos y exponerse al sol puede producirse algún tipo de reacción alérgica.

Algunas situaciones en las que son indispensables tener a la mano jabón antibacterial son: cuando se ha sufrido una herida, cortada o un raspón. Para lavar al menos tres veces al día, la parte afectada, se debe cubrir si se está al aire libre, además de usar algún antibiótico.

Por último, lavarse las manos después de ir al baño, antes y después de cada comida, y por supuesto al preparar los alimentos.